Ahora que todo es polvo no queda más que aspirarlo por la nariz, y extasiarme con sus recuerdos o con lo que quise que fueran los momentos, momentos que venían y recorrían la mente con más fuerza luego de que veía como una rata se follaba a una mujer deseosa, enamorada, desesperada de soledad. Viajes realicé mientras no estabas aquí Cinturón de Orión, cuando no señalabas el norte me perdí entre la niebla densa, fría, húmeda; entré en la habitación de la lujuria, que me llenó hasta no poder más y eyaculé la misma sustancia negra, la misma miseria.
Me volví a derrumbar a la realidad.
Me volví a derrumbar a la realidad.
