martes, 20 de agosto de 2013

Humano.

Enmarañadas están las letras, olvidadas y polvorientas. Las arañas tejieron, comieron y mearon sobre ellas, sobre el estante cuidado y protegido, del que ya no quedan más que letras y frases sin sentido ¿Qué pasó con las ideas descabelladas y esquizofrénicas? Las que acompañaban la noche, la hacían turbia, densa, verdadera.
No me dejes ir de aquella vida, vida de reflexión, vida de ocaso no quiero que te vayas. Ocaso eres vida.


Aniquilo ideas conformistas, quiero más y más, no es avaricia, es deseo de conocer y conocer, deseo de arrancar esas cortinas  de seda perfumada, que me cegan de la realidad absurda. 

Intenté con una línea a la mitad del terreno, caminé hacia el lado izquierdo y no me hallé,  así que corrí al lado opuesto y me sentí más humano. Con mocos, con ganas de cagar, con tristezas, con alegrías ¿Para qué quiero algo pleno? Prefiero desestabilizarme, sintiendo ganas de algo nuevo cada día, siendo burdo en la palabras, sucio de mente, de carne, siendo real.

Creador de seres, constructor de vidas, vividor de sucesos, verdugo de sueños.





domingo, 14 de julio de 2013


Vivamos,
arriesguemos,
luchemos,
conquistemos,
enfrentemos,
viajemos,
conozcamos,
juntemos,
cenemos,
seduzcamos a la vida,
riamos,
confiemos.
Acompáñame darle otro significado a esta conjugación.



Felicidad.







lunes, 24 de junio de 2013

Amo de los sueños

Amo de los sueños
Que lideras la ruta de mi descubrimiento,
me hallas y me pierdes en vidas no vividas
que me liberas de ruina mundana,
no me enseñas a vivirla .

Y en el gran árbol del deseo
cuidadosamente elaboras el nido,
nido donde brotan los ojos de mi vida; tu vida,
nuestra vida.

Así, clamo por conocerte hasta los lugares más ambiguos
tu locura no empalaga, pero
poco a poco me abraza y vicia.

Gran árbol del deseo
mástiles fuertes a mi embarcación
olas dulces en la ruta
leal tripulación
tempestad en días difíciles; aprender
vino y licor para la locura

Encierro del amplio mar, disfrutad
sonrío a la marea azotadora,
consumo de su fuerza
pero no bebo de su elixir


Encontrar las islas perdidas
hallo,
descubro,
obro,
invento,
siento,
vivo.

Gran amo de los sueños,
vida a mi vida.



domingo, 2 de junio de 2013

Consumido

Esta es la jornada de un hombre inundado por soledad y miseria, conviviendo con recuerdos, con gente viva pero muerta, que está ahí y no está, que aparenta día a día y que esconden su naturaleza; eructos, pedos y cagadas disimuladas hasta en su propio hogar.
Él, cuenta esto:

Envuelto en el silencio de mis pensamientos, que me agobian y me aplastan como una gran roca que cae de las montañas, el valor de ser fuerte he perdido, esa puta sustancia negra se ha metido por mis oídos y me vuelve loco poco a poco, necesito del antídoto.Paso el día a día acostado, comiendo, durmiendo, soñando, perdiéndome y encontrándome en libros, contando y escondiendo historias, viviendo y muriendo en mundos que creo.

La lujuria me abraza y me acompaña día a día; el ojo del hombre al ver lo que más le place, la mujer, hermosa y esbelta, que finge no oírlo pero se jacta y disfruta de la atención del hombre que atenta contra ella indirectamente.
Las cortinas oscurecen el pequeño cuarto,  acompañado de ropa sucia, comida regada por todo el lugar de días anteriores y una rata gris que camina por toda la habitación, que se deja acariciar, y recorre todo el lugar con tranquilidad, se mete dentro de la ropa, la mordisquea, y come de las sobras comida.
No se necesitan 6 ojos o 4 manos para sentir la miseria en la que me encuentro. En este mundo físico que se fue derrumbando poco a poco mientras creo mundos imaginarios, los que realmente disfruto, los que amo, son fruto de mi.




viernes, 24 de mayo de 2013

Esto no es un poema.

Y acá estamos; sentados juntos sobre el césped, frente a frente,  mirándonos a los ojos fijamente.
No dejes que tu mirada se suelte de la mía, puesto que mis ojos se acogieron en los tuyos, en su profundo color y su fuerte mirada como las olas en el mar, eres el contra de las nubes negras y la tempestad, estoy aquí para ti. Luego, cuando los besos llegan, no evitamos que se cierren nuestros ojos y mientras te acercas me dejo llevar por los suaves y finos labios que guías hacía los míos,  donde se juntan y se entrelazan creando un maldito néctar vicioso que me enloquece; todo alrededor se detiene.

Así mientras todo está suspendido en la atmósfera, crecen sentimientos dentro. Euforia, tranquilidad, alegría, felicidad... esa felicidad que solo se encuentra cuando te dejas llevar por lo que sientes. Me siento el más afortunado. No es el tiempo, ni el por qué, es el cómo ha ocurrido cada momento, como surge el sentimiento.

Sujeto tus manos suavemente, y las entrecruzo con las mías -nuestros cuerpos se detienen pero el sentimiento persiste- Te llamo por tu nombre, me miras y me dirijo a ti:
-Gracias, por todo; no por mi, sino por nosotros.